The Project Gutenberg EBook of Poema del Otoo y otros poemas, by Rubn Daro

This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
almost no restrictions whatsoever.  You may copy it, give it away or
re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included
with this eBook or online at www.gutenberg.org/license


Title: Poema del Otoo y otros poemas
       Obras Completas Vol. XI

Author: Rubn Daro

Illustrator: Enrique Ochoa

Release Date: March 26, 2016 [EBook #51569]

Language: Spanish

Character set encoding: ISO-8859-1

*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK POEMA DEL OTOO Y OTROS POEMAS ***




Produced by Josep Cols Canals, Chuck Greif and the Online
Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This
file was produced from images generously made available
by The Internet Archive/Canadian Libraries)









                            POEMA DEL OTOO

                            Y OTROS POEMAS

                               [imagen:

                                 POEMA

                               DEL OTOO

                            Y OTROS POEMAS

                                  POR

                              RUBN DARO

                             ILUSTRACIONES

                                  DE

                             ENRIQUE OCHOA

                               [imagen]

                  Volumen XI de las obras completas.
                       Administracin: Editorial
                             MUNDO LATINO

                                MADRID

                        [imagen: ES PROPIEDAD]

                       [imagen: POEMA DEL OTOO]

                         DEDICATORIA [imagen]

                        A MARIANO MIGUEL DE VAL

                               [imagen]

                               [imagen:

      Y sentimos la vida pura,
    clara, real,
    cuando la envuelve la dulzura
    primaveral.



      T QUE ESTS LA BARBA EN LA MANO
    meditabundo,
    has dejado pasar, hermano,
    la flor del mundo?

      Te lamentas de los ayeres
    con quejas vanas:
    an hay promesas de placeres
    en los maanas!

      An puedes casar la olorosa
    rosa y el lis,
    y hay mirtos para tu orgullosa
    cabeza gris.

      El alma ahita cruel inmola
    lo que la alegra,
    como Zingua, reina de Angola,
    lbrica negra.

      T has gozado de la hora amable,
    y oyes despus
    la imprecacin del formidable
    Eclesiasts.

      El domingo de amor te hechiza;
    mas mira cmo
    llega el mircoles de ceniza;
    _Memento, homo ..._

      Por eso hacia el florido monte
    las almas van,
    y se explican Anacreonte
    y Omar Kayam.

      Huyendo del mal, de improviso
    se entra en el mal
    por la puerta del paraso
    artificial.

      Y, no obstante, la vida es bella,
    por poseer
    la perla, la rosa, la estrella
    y la mujer.

      Lucifer brilla. Canta el ronco
    mar. Y se pierde
    Silvano oculto tras el tronco
    del haya verde.

      Y sentimos la vida pura,
    clara, real,
    cuando la envuelve la dulzura
    primaveral.

      Para qu las envidias viles
    y las injurias,
    cuando retuercen sus reptiles
    plidas furias?

      Para qu los odios funestos
    de los ingratos?
    Para qu los lvidos gestos
    de los Pilatos?

      Si lo terreno acaba, en suma,
    cielo e infierno,
    y nuestras vidas son la espuma
    de un mar eterno!

[imagen]

      Lavemos bien de nuestra veste
    la amarga prosa;
    soemos en una celeste,
    mstica rosa.

      Cojamos la flor del instante;
    la meloda
    de la mgica alondra cante
    la miel del da!

      Amor a su fiesta convida
    y nos corona.
    Todos tenemos en la vida
    nuestra Verona.

      Aun en la hora crepuscular
    canta una voz:
    Ruth, risuea, viene a espigar
    para Booz!

      Mas coged la flor del instante,
    cuando en Oriente
    nace el alba para el fragante
    adolescente.

      Oh! Nio que con Eros juegas,
    nios lozanos,
    danzad como las ninfas griegas
    y los silvanos.

      El viejo tiempo todo roe
    y va deprisa;
    sabed vencerle, Cintia, Cloe
    y Cidalisa.

      Trocad por rosas azahares,
    que suena el son
    de aquel Cantar de los Cantares
    de Salomn.

[imagen:

    Gozad de la dulce armona ...
]

      Prapo vela en los jardines
    que Cipris huella;
    Hecate hace aullar los mastines;
    mas Diana es bella,

      y apenas envuelta en los velos
    de la ilusin,
    baja a los bosques de los cielos
    por Endimin.

      Adolescencia! Amor te dora
    con su virtud;
    goza del beso de la aurora,
    oh juventud!

      Desventurado el que ha cogido
    tarde la flor!
    y ay de aquel que nunca ha sabido
    lo que es amor!

      Yo he visto en tierra tropical
    la sangre arder,
    como en un cliz de cristal,
    en la mujer.

      Y en todas partes la que ama
    y se consume
    como una flor hecha de llama
    y de perfume.

      Abrasaos en esa llama
    y respirad
    ese perfume que embalsama
    la Humanidad.

      Gozad de la carne, ese bien
    que hoy nos hechiza,
    y despus se tornar en
    polvo y ceniza.

      Gozad del sol, de la pagana
    luz de sus fuegos;
    gozad del sol, porque maana
    estaris ciegos.

      Gozad de la dulce harmona
    que a Apolo invoca;
    gozad del canto, porque un da
    no tendris boca.

      Gozad de la tierra, que un
    bien cierto encierra;
    gozad, porque no estis an
    bajo la tierra.

      Apartad el temor que os hiela
    y que os restringe;
    la paloma de Venus vuela
    sobre la Esfinge.

      An vencen muerte, tiempo y hado
    las amorosas;
    en las tumbas se han encontrado
    mirtos y rosas.

      An Anadidema en sus lidias
    nos da su ayuda;
    an resurge en la obra de Fidias
    Frin desnuda.

      Vive el bblico Adn robusto,
    de sangre humana,
    y an siente nuestra lengua el gusto
    de la manzana.

      Y hace de este globo viviente
    fuerza y accin
    la universal y omnipotente
    fecundacin.

[imagen:

    Vamos al reino de la Muerte
    por el camino del Amor!
]

       corazn del cielo late
    por la victoria
    de este vivir, que es un combate
    y es una gloria.

      Pues aunque hay pena y nos agravia
    el sino adverso,
    en nosotros corre la savia
    del universo.

      Nuestro crneo guarda el vibrar
    de tierra y sol,
    como el ruido de la mar
    el caracol.

      La sal del mar en nuestras venas
    va a borbotones;
    tenemos sangre de sirenas
    y de tritones.

      A nosotros encinas, lauros,
    frondas espesas;
    tenemos carne de centauros
    y satiresas.

      En nosotros la Vida vierte
    fuerza y calor.
    Vamos al reino de la Muerte
    por el camino del Amor!

[imagen]




INTERMEZZO TROPICAL

[imagen]




I--MEDIODA

[imagen]

[imagen]

[imagen:

    ... La Isla quema. Arde el escollo,
    y el azul fuego enva.
]

    MIDI, ROI DES TS, COMO CANTABA
    EL CRIOLLO
    francs. Un medioda
    y el azul fuego enva.

      Es la isla del Cardn, en Nicaragua.
    Pienso en Grecia, en Morea o en Zacinto.
    Pues al brillo del cielo y al cario del agua
    se alza en frente una tropical Corinto.

      Penachos verdes de palmeras. Lejos,
    ruda de antigedad, grave de mito,
    la tribu en roca de volcanes viejos,
    que, como todo, aguarda su instante de infinito.

      Un ave de rapia pasa a pescar y torna
    con un pez en las garras.
    Y sopla un vaho de horno que abochorna
    y tuesta en oro las cigarras.




II--VESPERAL

[imagen]

[imagen]

[imagen:

    Conchas color de rosa y de reflejos
    ureos ...
]

    HA PASADO LA SIESTA
    y la hora del Poniente se avecina,
    y hay ya frescor en esta
    costa, que el sol del Trpico calcina.
    Hay un suave alentar de aura marina,
    y el Occidente finge una floresta
    que una llama de prpura ilumina.
      Sobre la arena dejan los cangrejos
    la ilegible escritura de sus huellas.

    Conchas color de rosa y de reflejos
    ureos, caracolillos y fragmentos de estrellas
    de mar forman alfombra
    sonante al paso en la armoniosa orilla.
    Y cuando Venus brilla,
    dulce, imperial amor de la divina tarde,
    creo que en la onda suena
    o son de lira, o canto de sirena.
    Y en mi alma otro lucero como el de Venus arde.




III--CANCIN OTOAL

AIRE DE SEMINOLE, DE EGBERT VANALSTYNE

[imagen]

[imagen]

[imagen:

      En Occidente hndese
    el sol crepuscular;
    vestido de oro y prpura
    maana volver.
]

    EN OCCIDENTE HUNDESE
    el sol crepuscular;
    vestido de oro y prpura
    maana volver.
    En la vida hay crepsculos
    que nos hacen llorar,
    porque hay soles que prtense
    y no vuelven jams.


CORO

      Vuela la mgica ilusin
    en un ocaso de pasin,
    y la acompaa una cancin
            del corazn.

      Este era un rey de Clquida,
    o quiz de Thul,
    un rey de ensueos lricos
    que sonri una vez.
    De su sonrisa hermtica
    jams se supo bien
    si fu doliente y plida
    o si fu de placer.

CORO

      Vuela la mgica ilusin
    en un ocaso de pasin,
    y la acompaa una cancin
            del corazn.

      La tarde melanclica
    solloza sobre el mar.
    Brilla en el cielo vspero
    en su divina paz.
    Y hay en el aire trmulo
    ansias de suspirar
    porque pasa con Cfiro
    como el alma otoal.

CORO

      Vuela la mgica ilusin
    en un ocaso de pasin,
    y la acompaa una cancin
            del corazn.




IV--RAZA

[imagen]

[imagen]

    HISOPOS Y ESPADAS
    han sido precisos,
    unos regando el agua
    y otras vertiendo el vino
    de la sangre. Nutrieron
    de tal modo a la raza los siglos.

      Juntos alientan vstagos
    de beatos e hijos
    de encomenderos con
    los que tienen el signo
    de descender de esclavos africanos,
    o de soberbios indios,
    como el gran Nicarao, que un puente de canoas
    brind al cacique amigo
    para pasar el lago
    de Managua. Eso es pico y es lrico.




V--CANCIN

[imagen]

[imagen]

    NIAS QUE DAIS AL VIENTO,
    al cielo y a la mar
    la mirada, el acento
    y el olor de azahar
    que de vuestros cabellos
    bellos
    amamos respirar;
      damas de sol y ensueo,
    de luz y de ilusin,
    que anima el dios risueo
    dueo del corazn,
    por vuestros ojos clidos,
    plidos
    los soadores son.

      Obras de arte del sacro
    artista universal,
    tan bello simulacro
    d su gracia fatal
    y en tal estatua vibre,
    libre,
    la psique de cristal.

      Pues sois de la existencia
    la dicha en lo fugaz,

[imagen:

    damas de sol y ensueo,
]

    y vuestra dulce ciencia
    suele ser eficaz,
    qumese uno en tal fuego;
    luego
    puede dormirse en paz.

[imagen]




VI--A DOA BLANCA DE ZELAYA

    SEORA: DE LAS BLANCAS QUE TENEMOS NOTICIA
    la primera sera Diana la Cazadora,
    a menos que no fuese la Diosa de Justicia,
    o la que nos anuncia la entrada de la Aurora.

      Despus hay muchas Blancas entre la negra historia,
    que asiros de venturanza para los pueblos son,
    ya perlas de consuelo, o diamante de gloria;
    por ejemplo: la dulce Blanca de Borbn.

      En un fondo de azul, como una estrella brilla,
    siendo como la reina de las flores de lis,
    la prestigiosa doa Blanca de Castilla,
    decoro de las reinas y madre de San Luis.

      En un ambiente de bizarra y fragancia,
    otra blancura viene que prestigia y que da
    a la maravillosa doa Blanca de Francia
    la msica de triunfo que por sus nupcias va.

      Y en lo que el cronista preciosamente narra
    entre lujos de justa y reflejos de lid
    nos aparece doa Blanca de Navarra,
    orgullosa, preclara y biznieta del Cid.

      Mas ante este desfile que de la gloria arranca,
    entre tantas blancuras siendo una regia flor,
    por sencilla, por pura, por garrida y por blanca,
    Blanca de Nicaragua nos ser la mejor.




VIII--A MARGARITA DEBAYLE

[imagen]

[imagen]

    MARGARITA, EST LINDA LA MAR,
    y el viento
    lleva esencia sutil de azahar;
    yo siento
    en el alma una alondra cantar:
    tu acento.
    Margarita, te voy a contar
    un cuento.

       *       *       *       *       *

      Este era un rey que tena
    un palacio de diamantes,
    una tienda hecha del da
    y un rebao de elefantes,

      un kiosco de malaquita,
    un gran manto de tis,
    y una gentil princesita,
    tan bonita,
    Margarita,
    tan bonita como t.

      Una tarde la princesa
    vi una estrella aparecer;
    la princesa era traviesa
    y la quiso ir a coger.

      La quera para hacerla
    decorar un prendedor,

[imagen:

      Y sigui camino arriba,
    por la luna y ms all;
]

    con un verso y una perla,
    y una pluma y una flor.

      Las princesas primorosas
    se parecen mucho a ti:
    cortan lirios, cortan rosas,
    cortan astros. Son as.

      Pues se fu la nia bella,
    bajo el cielo y sobre el mar,
    a cortar la blanca estrella
    que la haca suspirar.

      Y sigui camino arriba,
    por la luna y ms all;
    mas lo malo es que ella iba
    sin permiso del pap.

      Cuando estuvo ya de vuelta
    de los parques del Seor,
    se miraba toda envuelta
    en un dulce resplandor.

      Y el rey dijo: Qu te has hecho?
    Te he buscado y no te hall;
    y qu tienes en el pecho,
    que encendido se te ve?

      La princesa no menta.
    Y as, dijo la verdad:
    Fu a cortar la estrella ma
    a la azul inmensidad.

      Y el rey clama: No te he dicho
    que el azul no hay que tocar?
    Qu locura! Qu capricho!
    El Seor se va a enojar.

[imagen:

    Fu a cortar la estrella ma
    a la azul inmensidad,
]

      Y dice ella: No hubo intento;
    yo me fu no s por qu;
    Por las olas y en el viento
    fui a la estrella y la cort.

      Y el pap dice enojado:
    Un castigo has de tener:
    vuelve al cielo, y lo robado
    vas ahora a devolver.

      La princesa se entristece
    por su dulce flor de luz,
    cuando entonces aparece
    sonriendo el Buen Jess.

      Y as dice: En mis campias
    esa rosa le ofrec:
    son mis flores de las nias
    que al soar piensan en m.

      Viste el rey ropas brillantes,
    y luego hace desfilar
    cuatrocientos elefantes
    a la orilla de la mar.

      La princesita est bella,
    pues ya tiene el prendedor
    en que lucen con la estrella,
    verso, perla, pluma y flor.

      Margarita, est linda la mar,
    y el viento
    lleva esencia sutil de azahar:
    tu aliento.
    Ya que lejos de m vas a estar,
    guarda, nia, un gentil pensamiento
    al que un da te quiso contar
    un cuento.




IX--EN CASA DEL DOCTOR LUIS H. DEBAYLE.--TOAST

[imagen]

[imagen]

[imagen]

    ESTA CASA DE GRACIA Y DE GLORIA ME AUGURA,
    en tan dulces momentos, que son de Epifana,
    como el amanecer de un encantado da
    que iniciase las horas de una dicha futura.

      Aqu un verbo ha brotado que anima y que perdura,
    aqu se ha consagrado a la eterna Harmona
    por las rosas de idea que han dado al alma ma,
    en sus ptalos frescos, la fragancia ms pura.

      Suaves reminiscencias de los primeros aos
    me brindaron consuelos en pases extraos,
    y hoy s por el Destino prodigioso y fatal,
    que si es amarga y dura la sal de que habla el Dante,
    no hay miel tan deleitosa, tan fina y tan fragante,
    como la miel divina de la tierra natal.

                    Y para Casimira
                  el oro de la lira,
                  y las flores de lis
                  que junten la fragancia
                  de Nicaragua y Francia
                  por su adorado Luis.

[imagen: VARIA]

[imagen]




SANTA ELENA DE MONTENEGRO

[imagen]

[imagen:

    Hora de Cristo en el Calvario,
]

    HORA DE CRISTO EN EL CALVARIO,
    hora de terror milenario,
    hora de sangre, hora de osario.

      La luna hurao humor destila
    en la tumba de la Sibila
    y _solvet seclum in favila_ ...

      Hecate aullante y fosca yerra,
    y lanza el infierno su guerra
    por las pstulas de la tierra.

      El hambre medioeval va por
    sendas de sulfreo vapor
    y olor de muerte. Horror, horror!

      Ladran con un furioso celo
    los canes del diablo hacia el cielo
    por la boca del Mongibelo.

      Tiemblan pueblos en desvaro
    de hambre, de terror y de fro ...
    Dios mo! Dios mo! Dios mo!...

      Como en la dantesca Comedia,
    nos eriza el pelo y asedia
    el espanto de la Edad Media.

      Pasan furias haciendo gestos,
    pasan mil rostros descompuestos;
    all arriba hay signos funestos.

      Hay pueblos de espectros humanos
    que van mordindose las manos.
    Comienzan su obra los gusanos.

      Falta la terrible trompeta.
    Mas oye el alma del poeta
    crujir los huesos del planeta.

      Al ruido terrqueo, un ruido
    se agrega profundo, inodo ...
    Viene de lo desconocido.

      Entretanto la muchedumbre
    grita sin fe, sin pan, sin lumbre,
    alocada de pesadumbre.

      Y bajo el obscuro destino
    se oyen rechinar de contino
    los rojos dientes de Hugolino.

      Y todo espritu se pasma
    al ver entre el fuego v el miasma
    retorcerse al dolor-fantasma.

      Arruga el ceo el Deo Ignoto,
    y Atropos, Laquesis y Cloto
    hacen seas al Terremoto ...

      Ululan voces lamentables;
    son idnticos y espantables
    millonarios y miserables.

      Van rebaos dolientes ... Van
    visiones de duelo y afn
    cual vi en su apocalipsis Juan.

      Y sobre ellas ceniza avienta
    el corazn de la tormenta,
    y un rincn divino revienta.

[imagen:

      Mas od un celeste allegro!
    Es que pasa en el horror negro
    Santa Elena de Montenegro.
]

      Y bajo sus pies huye el suelo,
    y sobre sus frentes el duelo
    cae de lo triste del cielo.

      Oh asombro y miedo de las Musas!
    Oh cabelleras de Medusas!
    Oh los rictus de las empusas!

      Oh amarga mscara amarilla,
    ojos do luz siniestra brilla
    y escenarios de pesadilla!

      Acres relentes, voz que hiere
    repentina, gente que muere ...
    Ay! Miserere!... Miserere!

      Jardines que hoy son cementerios
    destrudos por los cauterios
    de los temerosos Misterios!

      Regin que el espanto prefiere
    y en donde la Muerte ms hiere ...
    Ay! Miserere!... Miserere!

      Mas oid un celeste allegro!
    Es que pasa en el horror negro
    Santa Elena de Montenegro.

[imagen: GAITA GALAICA]

[imagen]

    GAITA GALAICA, SABES CANTAR
    lo que profundo y dulce nos es.
    Dices de amor, y dices despus
    de un amargor como el de la mar.

      Canta. Es el tiempo. Haremos danzar
    al fino verso de rtmicos pies.
    Ya nos lo dijo el Eclesiasts:
    tiempo hay de todo: hay tiempo de amar,

      tiempo de ganar, tiempo de perder,
    tiempo de plantar, tiempo de coger,
    tiempo de llorar, tiempo de reir,

      tiempo de rasgar, tiempo de coser,
    tiempo de esparcir y de recoger,
    tiempo de nacer, tiempo de morir.




A MISTRAL

[imagen]

[imagen]

    MISTRAL! LA COPA SANTA LLENA DE SANTO VINO
    alza el mundo por ti,
    y lleva nueva sangre al corazn latino
          su lquido rub.

      Gran patriarcal! Tu canto lleva el mistral sonoro,
          canto de amor y fe,
    y alza su palma lrica tu Provenza de oro
          por su gran Capouli!

      Provenza, que cultiva sus olivos y parras,
          caida el verde laurel,
    y al glorioso son de liras y cigarras
          te corona con l.

      Provenza canta himnos para su rey de cantos,
          para su hijo inmortal,
    y dice odas pindricas, o dice salmos santos,
          griega y pontifical.

      Y las hermanas de Mireia, la preciosa
          flor que el Arquero hiri,
    por su memoria ofrendan ramos de mirto y rosa
          a quien vida le di.

      Sonad, trompetas que anunciis la victoria
          de ese amado del Sol,
    y que entre vuestro coro se oiga tocando a gloria
          un clarn espaol.

      Y que sobre los mares lleven los vientos libres
          la divina verdad,
    emperador de musas y rey de los felibres!
          de tu inmortalidad.

[imagen]

[imagen]




EL CLAVICORDIO DE LA ABUELA

    EN EL CASTILLO, FRESCA, LINDA,
    la marquesita Rosalinda,
    mientras la blanda brisa vuela,
    con su pequea mano blanca
    una pavana grave arranca
    al clavicordio de la abuela.

      Notas de Lully y de Rameau!
    Versos que a ella recit
    el primo rubio tan galn,
    que tiene el aire caprichoso,
    y que es gallardo y orgulloso
    como un mancebo de Rohan.

      Va la manita en el teclado
    como si fuese un lirio alado
    lanzando al aire la cancin,
    y con sonrisa placentera
    sonre el viejo de gorguera
    en los tapices del saln.

      En el tapiz est un amor,
    y una pastora da una flor
    al pastorcito que la anhela.
    Es una boca en flor la boca
    de la que alegre y viva toca
    el clavicordio de la abuela.

      Es una fresa, es una guinda,
    los labios son de Rosalinda,
    que toca y toca y toca ms.

[imagen:

      Qu linda est la marquesita!
    Es una blanca margarita,
]

    Tiene en su rostro abril y mayo;
    en su mirada brilla un rayo;
    con la cabeza hace el comps.

      Qu linda est la marquesita!
    Es una blanca margarita,
    es una rosa, es un jazmn.
    Su cabellera es un tesoro;
    si re, brota un canto de oro
    en su reir de querubn.

      El cielo tiene sobre el traje:
    si hay una nube, es un encaje,
    espuma, bruma, suave tul;
    como ella es blanca y sonrosada,
    y de oro puro coronada,
    qu bien le sienta el traje azul!

      Ella hacia un lado inclina suave
    la cabecita, como un ave
    que casi va, que casi vuela;
    y alza su mano el son sutil
    de la blancura del marfil
    del clavicordio de la abuela.

      La nia, dulce cual la miel,
    canta a comps rond y rondel,
    canta los versos de Ronsard;
    y cuando lanza en su clamor
    los tiernos versos del amor,
    se pone siempre a suspirar.

      Amor sus rosas nuevas brinda
    a la marquesa Rosalinda,
    que al amor corre sin cautela,
    sin escuchar que en el teclado
    canta un amor desengaado
    el clavicordio de la abuela.

      Amar, reir! La vida es corta.
    Gozar de abril es lo que importa
    en el primer loco delirio;
    bello es que el leve colibr
    bata alas de oro y carmes
    sobre la nieve azul del lirio.

      Y aunque al terrible viaje largo
    empuja el ronco viento amargo
    cuyo siniestro nombre hiela,
    bien es que al pobre viajador
    anime el vivo son de amor
    del clavicordio de la abuela.

[imagen: OTROS POEMAS]




LA CARTUJA

[imagen]

[imagen]

    ESTE VETUSTO MONASTERIO HA VISTO,
    secos de orar y plidos de ayuno,
    con el breviario y con el Santo Cristo,
    a los callados hijos de San Bruno.

      A los que en su existencia solitaria,
    con la locura de la cruz y al vuelo
    msticamente azul de la plegaria,
    fueron a Dios en busca de consuelo.

      Mortificaron con las disciplinas
    y los cilicios la carne mortal
    y opusieron, orando, las divinas
    ansias celestes al furor sexual.

      La soledad que amaba Jeremas,
    el misterioso profesor de llanto,
    y el silencio, en que encuentran harmonas
    el soador, el mstico y el santo,

      fueron para ellos minas de diamantes
    que cavan los mineros serafines
    a la luz de los cirios parpadeantes
    y al son de las campanas de maitines.

      Gustaron las harinas celestiales
    en el maravilloso simulacro,
    herido el cuerpo bajo los sayales,
    el espritu ardiente en amor sacro.

[imagen]

      Vieron la nada amarga de este mundo,
    pozos de horror y dolores extremos,
    y hallaron el concepto ms profundo
    en el profundo _De morir tenemos_.

      Y como a Pablo e Hilarin y Antonio,
    a pesar de cilicios y oraciones,
    les present con su hechizo, el demonio
    sus mil visiones de fornicaciones.

      Y fueron castos por dolor y fe,
    y fueron pobres por la santidad,
    y fueron obedientes porque fu
    su reina de pies blancos la humildad.

      Vieron los belcebes y satanes
    que esas almas humildes y apostlicas
    triunfaban de malficos afanes
    y de tantas acedas melanclicas.

      Que el _Mortui estis_ del candente Pablo
    les forjaba corazas arcanglicas
    y que nada podra hacer el diablo
    de halagos finos o aagazas blicas.

      Ah! fuera yo de esos que Dios quera,
    y que Dios quiere cuando as le place,
    dichosos ante el temeroso da
    de losa fra y _Requiescat in pace!_

      Poder matar el orgullo perverso
    y el palpitar de la carne maligna,
    todo por Dios, delante el Universo,
    con corazn que sufre y se resigna.

      Sentir la uncin de la divina mano,
    ver florecer de eterna luz mi anhelo,
    y oir como un Pitgoras cristiano
    la msica teolgica del cielo.

      Y al fauno que hay en m, darle la ciencia,
    que al Angel hace estremecer las alas.
    Por la oracin y por la penitencia
    poner en fuga a las diablesas malas.

      Darme otros ojos, no estos ojos vivos
    que gozan en mirar, como los ojos
    de los stiros locos medio-chivos,
    redondeces de nieve y labios rojos.

      Darme otra boca en que queden impresos
    los ardientes carbones del asceta,
    y no esta boca en que vinos y besos
    aumentan gulas de hombre y de poeta.

      Darme unas manos de disciplinante
    que me dejen el lomo ensangrentado,
    y no estas manos lbricas de amante
    que acarician las pomas del pecado.

      Darme una sangre que me deje llenas
    las venas de quietud y en paz los sesos,
    y no esta sangre que hace arder las venas,
    vibrar los nervios y crujir los huesos.

      Y quedar libre de maldad y engao
    y sentir una mano que me empuja
    a la cueva que acoge al ermitao,
    o al silencio y la paz de la Cartuja!

[imagen]




PEQUEO POEMA DE CARNAVAL

[imagen]


    _A Madame Leopoldo Lugones._


    HA MUCHO QUE LEOPOLDO
    me juzga bajo un toldo
    de penas, al rescoldo
    de una ltima ilusin.
    O bien cual hombre adusto
    que agriado de disgusto
    no hincha el cuello robusto
    lanzando una cancin.

      Juzga este ser titnico
    con buen humor tirnico
    que estoy lleno de pnico,
    desengao o espln,
    porque ha tiempo no mana
    ni una rima galana,
    ni una prosa profana
    de mi viejo violn.

      Y por tales cuidados
    me vino con recados,
    lindamente acordados,
    que dice que le di
    primavera, la nia
    de florida basquia
    a quien por la campia
    harto persegu yo.

      No hay tal, seora ma.
    Y aqu vengo este da,
    lleno de poesa,
    pues llega el Carnaval,
    a hacer sonar en grata
    hora, lira de plata,
    flauta que olvidos mata,
    y sistro de cristal.

      Pues en Pars estamos,
    parisienses hagamos
    los ms soberbios ramos
    de flores de Pars,
    y llenen esta estancia
    de gloria y de fragancia,
    bellas rosas de Francia
    y la hortensia y la lis.

      Viva la ciudad santa
    --de diabla que es--que encanta
    con tanta gracia y tanta
    furia de porvenir;
    que es la nica en el mundo
    donde en sueos me hundo
    con lo dulce y profundo
    del gozo del vivir!

      Viva, con sus coronas
    de laurel, sus sorbonas,
    y sus lindas personas
    prfidas como el mar;
    viva, con gamin listo
    estudiante y aristo,
    y el gallo nunca visto
    y el gorrin familiar.

      Yo he visto a Venus bella,
    en el pecho una estrella,
    y a Mammn ir tras ella
    que con ligero pie
    prosegua adelante,
    parndose delante

[imagen]

    del fuego del diamante
    de la rue de la Paix.

      Cre tras los macizos
    de un jardn, los carrizos
    oir, llenos de hechizos,
    de la flauta de Pan.
    Rea Primavera
    de la cancin ligera:
    el griego dios no era.
    Era el pobre Lelin.

      Y ahora, cuando empache
    la fiesta, y el apache
    su mensaje despache
    a la Alegra vil,
    dar prpura a Momo
    en un divino asomo
    escapada de un tomo
    la sombra de Banville.

      Las musas y las gracias
    vuelven de las acacias
    con sus aristocracias
    doradas por el luis;
    y el avaro de Plauto
    o Molire, ir incauto
    tras las huellas del auto
    al caf de Pars.

      Pero todo, seora,
    lo consagra y decora,
    lo suaviza y lo dora
    la mgica ciudad
    hecha de amor, de historia,
    de placer y de gloria,
    de hechizo y de victoria,
    de triunfo y claridad.

      Vivan los Carnavales
    parisienses! Los males
    huyen a los cristales
    de la viuda Clicquot.
    Y pues que Primavera
    quera un canto, fuera
    la armoniosa quimera
    que llevo dentro yo!

      Y de nuevo las rosas
    y las profanas prosas
    vayan a las hermosas,
    al aire, al cielo, al sol:
    vaya el verso con alas
    y la estrofa de galas
    y suenen cosas galas
    con el modo espaol.

      As ver Lugones
    cmo las ilusiones
    reviven a los sones
    del canto fraternal,
    y brota el tallo tierno
    en otoo o invierno.
    Pues Apolo es eterno
    y el arte es inmortal!

      Que mire nuestro Orfeo
    cumplido su deseo
    y que no encuentre un reo
    de silencios en m,
    y para mi acomodo
    no emplee agudo modo,
    pues, a pesar de todo,
    nuestro Hugo no era as.

      Vivat Gallia Regina!
    aqu nos ilumina
    un sol que no declina;
    Eros brinda su flor,
    Palas nos da la mano
    mientras va soberano
    rigiendo su aeroplano
    Icaro vencedor.

      Ah seora! yo expreso
    mi gratitud, mi exceso
    de gratitud, y beso
    tanto ilustre laurel.
    Celebro aulas sagradas,
    artes, modas lanzadas,
    y las damas pintadas
    y los _matres d'htel_.

      Y puesta la careta
    ha cantado el poeta
    con cierta voz discreta
    que propia suya es;
    y reencontr su aurora,
    sin via protectora
    o caricia traidora
    de brebaje escocs.

      Sepa la Primavera
    que mi alma es compaera
    del sol que ella venera
    y del supremo Pan.
    Y que si Apolo ardiente
    la llama, de repente,
    contestar: Presente,
    mi capitn!

[imagen]




[imagen: VALLDEMOSA]

[imagen]

    VAGO CON LOS CORDEROS Y CON LAS CABRAS TREPO
    como un pastor por estos montes de Valldemosa,
    y entre olivares pinges y entre pinos de Alepo
    diviso el mar azul que el sol baa de rosa.

      Y en tanto que el Mediterrneo me acaricia
    con su aliento yodado y su salino aroma,
    creo mirar surgir una barca fenicia,
    una vela de Grecia, un trirreme de Roma.

      Y me saca de mi xtasis en la dulce maana
    el oir que del campo cercano llegan unas
    notas de evocadora melopea africana
    que canta una payesa recogiendo aceitunas.

      Pan los libres pjaros en los vecinos huertos;
    se enredan las copiosas vias a las higueras,
    y muestra el sexual higo dos labios entreabiertos
    junto al mbar quemado de las uvas postreras.

      Plinio llama _Baleares funda bellicosas_
    a estas islas hermanas de las islas Pytiusas;
    yo s que coronadas de pmpanos y rosas
    aqu a un tiempo danzaron ante la mar las musas.

      Y si a esta regin dieron Catarina y Raimundo
    paz que a Cristo pidieron Raimundo y Catarina,
    an se oye el eco de la flauta que di al mundo
    con la msica pnica vitalidad divina.




LOS MOTIVOS DEL LOBO

[imagen]

[imagen]

    EL VARN QUE TIENE CORAZN DE LIS,
    alma de querube, lengua celestial,
    el mnimo y dulce Francisco de Ass,
    est con un rudo y torvo animal,
    bestia temerosa, de sangre y de robo,
    las fauces de furia, los ojos de mal:
    el lobo de Gubbia, el terrible lobo.
    Rabioso ha asolado los alrededores,
    cruel ha deshecho todos los rebaos;
    devor corderos, devor pastores,
    y son incontables sus muertes y daos.

      Fuertes cazadores armados de hierros
    fueron destrozados. Los duros colmillos
    dieron cuenta de los ms bravos perros,
    como de cabritos y de corderillos.

     Francisco sali:
    al lobo busc
    en su madriguera.
    Cerca de la cueva encontr a la fiera
    enorme, que al verle se lanz feroz
    contra l. Francisco, con su dulce voz,
    alzando la mano,
    al lobo furioso dijo:--_Paz, hermano
    lobo!_ El animal
    contempl al varn de tosco sayal;
    dej su aire arisco,
    cerr las abiertas fauces agresivas,
    y dijo:--_Est bien, hermano Francisco!_
    _Cmo!_--exclamo el santo.--_Es ley que t vivas
    de horror y de muerte?
    La sangre que vierte
    tu hocico diablico, el duelo y espanto
    que esparces, el llanto
    de los campesinos, el grito, el dolor
    de tanta criatura de Nuestro Seor?
    No han de contener tu encono infernal?
    Vienes del infierno?
    Te ha infundido acaso su rencor eterno
    Luzbel o Belial?_
    Y el gran lobo, humilde:--_Es duro el invierno,_
    _y es horrible el hambre! En el bosque helado_
    _no hall qu comer; y busqu el ganado,_
    _y en veces com ganado y pastor._
    _La sangre? Yo v ms de un cazador_
    _sobre su caballo, llevando el azor_
    _al puo; o correr tras el jabal,_
    _el oso o el ciervo; y a ms de uno v_
    _mancharse de sangre, herir, torturar,_
    _de las roncas trompas al sordo clamor_
    _a los animales de Nuestro Seor._
    _Y no era por hambre, que iban a cazar._
    _Francisco, responde:--El hombre existe_
    _mala levadura._
    _Cuando nace viene con pecado. Es triste._
    _Mas el alma simple de la bestia es pura._
    _T vas a tener_
    _desde hoy que comer._
    _Dejars en paz_
    _rebaos y gente en este pas._
    _Que Dios melifique tu ser montaraz!_
    _--Est bien, hermano Francisco de Ass._
    _--Ante el Seor, que todo ata y desata,_
    _en fe de promesa tindeme la pata._
    El lobo tendi la pata al hermano
    de Ass, que a su vez le alarg la mano.
    Fueron a la aldea. La gente vea
    y lo que miraba casi no crea.
    Tras el religioso iba el lobo fiero,

[imagen:

    ... Padre nuestro, que ests en los cielos ...
]

    y, baja la testa, quieto le segua
    como un can de casa, o como un cordero.

    Francisco llam la gente a la plaza
    y all predic.
    Y dijo:--_He aqu una amable caza.
    El hermano lobo se viene conmigo;
    me jur no ser ya nuestro enemigo,
    y no repetir su ataque sangriento.
    Vosotros, en cambio, daris su alimento
    a la pobre bestia de Dios.--As sea!_,
    contest la gente toda de la aldea.
    Y luego, en seal
    de contentamiento
    movi testa y cola el buen animal,
    y entr con Francisco de Ass al convento.

    Algn tiempo estuvo el lobo tranquilo
    en el santo asilo.
    Sus bastas orejas los salmos oan
    y los claros ojos se le humedecan.
    Aprendi mil gracias y haca mil juegos
    cuando a la cocina iba con los legos.
    Y cuando Francisco su oracin haca,
    el lobo las pobres sandalias lama.
    Sala a la calle,
    iba por el monte, descenda al valle,
    entraba a las casas y le daban algo
    de comer. Mirbanle como a un manso galgo.
    Un da, Francisco se ausent. Y el lobo
    dulce, el lobo manso y bueno, el lobo probo,
    desapareci, torn a la montaa,
    y recomenzaron su aullido y su saa.
    Otra vez sintise el temor, la alarma,
    entre los vecinos y entre los pastores;
    colmaba el espanto los alrededores,
    de nada servan el valor y el arma,
    pues la bestia fiera
    no di treguas a su furor jams,
    como si tuviera
    fuegos de Moloch y de Satans.

      Cuando volvi al pueblo el divino santo,
    todos lo buscaron con quejas y llanto,
    y con mil querellas dieron testimonio
    de lo que sufran y perdan tanto
    por aquel infame lobo del demonio.

      Francisco de Ass se puso severo.
    Se fu a la montaa
    a buscar al falso lobo carnicero.
    Y junto a su cueva hall a la alimaa.
    --_En nombre del Padre del sacro universo,
    conjrote_, dijo, _oh, lobo perverso!,
    a que me respondas: Por qu has vuelto al mal?
    Contesta. Te escucho._
    Como en sorda lucha, habl el animal,
    la boca espumosa y el ojo fatal:
    _--Hermano Francisco, no te acerques mucho ..._
    _Yo estaba tranquilo all, en el convento,_
    _al pueblo sala,_
    _y si algo me daban estaba contento_
    _y manso coma._
    _Mas empec a ver que en todas las casas_
    _estaban la Envidia, la Saa, la Ira,_
    _y en todos los rostros ardan las brasas_
    _de odio, de lujuria, de infamia y mentira._
    _Hermanos a hermanos hacan la guerra,_
    _perdan los dbiles, ganaban los malos,_
    _hembra y macho eran como perro y perra,_
    _y un buen da todos me dieron de palos._
    _Me vieron humilde, lama las manos_
    _y los pies. Segua tus sagradas leyes,_
    _todas las criaturas eran mis hermanos,_
    _los hermanos hombres, los hermanos bueyes,_
    _hermanas estrellas y hermanos gusanos._
    _Y as, me apalearon y me echaron fuera._
    _Y su risa fu como un agua hirviente,_
    _y entre mis entraas revivi la fiera,_
    _y me sent lobo malo de repente;_
    _mas siempre mejor que esa mala gente._
    _Y recomenc a luchar aqu,_
    _a me defender y a me alimentar._

    _Como el oso hace, como el jabal,_
    _que para vivir tiene que matar._
    _Djame en el monte, djame en el risco,_
    _djame existir en mi libertad,_
    _vete a tu convento, hermano Francisco,_
    _sigue tu camino y tu santidad._

      El santo de Ass no le dijo nada.
    Le mir con una profunda mirada,
    y parti con lgrimas y con desconsuelos,
    y habl al Dios eterno con su corazn.
    El viento del bosque llev su oracin,
    que era: _Padre nuestro, que ests en los cielos ..._




LA ROSA NIA

[imagen]

_A Mademoiselle Margarita M. Guido._

[imagen]

    CRISTAL, ORO Y ROSA. ALBA EN PALESTINA.

    Salen los tres reyes de adorar al rey,
    flor de infancia llena de una luz divina
    que humaniza y dora la mula y el buey.

      Baltasar medita, mirando la estrella
    que gua en la altura. Gaspar suea en
    la visin sagrada. Melchor ve en aquella
    visin, la llegada de un mgico bien.

      Las cabalgaduras sacuden los cuellos
    cubiertos de sedas y metales. Fro
    matinal refresca belfos de camellos
    hmedos de gracia, de azur y roco.

      Las meditaciones de la barba sabia
    van acompasando los plumajes flavos,
    los giles trotes de potros de Arabia
    y las risas blancas de negros esclavos.

      De dnde vinieron a la Epifana?
    De Persia? De Egipto? De la India? Es en vano
    cavilar. Vinieron de la Luz, del Da,
    del Amor. Intil pensar. Tertuliano.

      El fin anunciaban de un gran cautiverio
    y el advenimiento de un raro tesoro.
    Traan un smbolo de triple misterio,
    portando el incienso, la mirra y el oro.

[imagen:

    su cuerpo hecho ptalos y su alma hecha olor.
]

      En las cercanas de Beln se para
    el cortejo. A causa? A causa de que
    una dulce nia de belleza rara
    surge ante los magos, toda ensueo y fe.

     --Oh, Reyes!--les dice--Yo soy una nia
    que oy a los vecinos pastores cantar,
    y desde la prxima florida campia
    mir vuestro regio cortejo pasar.

      Yo s que ha nacido Jess Nazareno,
    que el mundo est lleno de gozo por l,
    y que es tan rosado, tan lindo y tan bueno,
    que hace al sol ms sol, y a la miel ms miel.

      Aun no llega el da ... Dnde est el establo?
    Prestadme la estrella para ir a Beln.
    No tengis cuidado que la apague el diablo;
    con mis ojos puros la cuidar bien.

      Los magos quedaron silenciosos. Bella
    de toda belleza, a Beln torn
    la estrella; y la nia, llevada por ella
    al establo, cuna de Jess, entr.

      Pero cuando estuvo junto a aquel infante,
    en cuyas pupilas mir a Dios arder,
    se qued pasmada, plido el semblante,
    porque no tena nada que ofrecer.

      La Madre miraba su nio-lucero;
    las dos bestias buenas daban su calor;
    sonrea el santo viejo carpintero;
    y la nia estaba temblando de amor.

      All haba oro en cajas reales,
    perfumes en frascos de hechura oriental,
    inciensos en copas de finos metales,
    y quesos, y flores, y miel de panal.

      Se puso rosada, rosada, rosada ...
    ante la mirada del nio Jess.
    (Felizmente que era su madrina una hada,
    de Anatole France o el doctor Mardrs.)

      Qu dar a ese nio, qu dar sino ella!
    Qu dar a ese tierno, divino Seor?
    Le hubiera ofrecido la mgica estrella,
    la de Baltasar, Gaspar y Melchor ...

      Mas a los influjos del hada amorosa,
    que supo el secreto de aquel corazn,
    se fu convirtiendo poco a poco en rosa,
    en rosa ms bella que las de Sarn.

      La metamorfosis fu santa aquel da.
    (La sombra lejana de Ovidio aplauda),
    pues la dulce nia ofreci al Seor,
    que le agradeca y le sonrea,
    en la meloda de la Epifana,
    su cuerpo hecho ptalos y su alma hecha olor.




LA CANCIN DE LOS OSOS

[imagen]

[imagen]

      _Osos,
    osos misteriosos,
    yo os dir la cancin
    de vuestra misteriosa evocacin._

    OSOS NEGROS Y VELLUDOS DEL RIN DE LAS MONTAAS,
    silenciosos viejos monjes de una iglesia inmemorial,
    vuestros ritos solitarios, vuestras prcticas extraas,
    las humanas alimaas
    neronizan y ensangrientan la selvosa catedral.

      Osos tristes y danzantes que los zngaros de cobre
    martirizan; oso esclavo, oso fnebre, oso pobre,
    arrancado a las entraas de los montes del Tirol;
    s leer en vuestros ojos y podemos hablar sobre
    Atta Troll ...

      Osos blancos de los polos, bellos osos diamantinos,
    nadie sabe que vens,
    sobre el hielo, de un imperio de hombres blancos y divinos
    que coronan con castillos argentinos
    su pas.

      _Osos,
    osos misteriosos,
    yo os dir la cancin
    de vuestra misteriosa evocacin._

      Arcas! Vctima sangrienta! Plantas, flores, ecos, liras;
    --Malhadado y cruento crimen del infausto Lycan;
    en Arcadia los amores y los cnticos que inspiras,
    y en el cielo, con Calixto, la inmortal constelacin--.
    Los dos osos son asombro para el Toro y el Len.

      Va Criniso! Muchas ansias lleva el mozo y vida mucha;
    si cual toro lucha fiero, como oso mejor lucha
    quien de Egesta ser esposo;
    cruje el monstruo entre sus brazos en la lucha que se escucha:
    Lucha, oso! Lucha, oso! Lucha, oso! Lucha, oso!

      Bellos osos de oro rojo que ya estis en el regazo
    del azul donde el zodiaco sublimiza su visin;
    de lira hacedme oir el son;
    dad saludos a la Virgen en mi nombre, y un zarpazo,
    si podis, al Escorpin.

            _Osos,
          osos misteriosos,
          yo os dir la cancin
          de vuestra misteriosa evocacin._

      Danzad suave y cuerdamente;
    que la peluda alpargata
    cubra la prudente pata
    cuyo paso no se siente.
    Y bajo la huyente frente
    mirad con ojo maero
    al gitano,
    que canta con voz de Oriente
    un raro canto lejano
    y hace sonar el pandero
    con la mano
    con que remienda el caldero.
    A los sueldos de los pobres
    encomienda alrededor vuestra persona,
    y en el parche del pandero caen los cobres
    por los osos, por el perro y por la mona.

      _Osos,
    osos misteriosos,
    yo os dir la cancin
    de vuestra misteriosa evocacin._

[imagen:

    gitanilla pintoresca,
    gitanilla de Cervantes,
]

      A vuestro lado va la gitanilla.
    Brilla
    su mirada de negros diamantes,
    y su boca roja es fresca;
    gitanilla pintoresca,
    gitanilla de Cervantes,
    o Esmeralda huguesca.
    Ya vosotros bien sabis de quin os hablo,
    Pues cien veces junto a ella contemplasteis cola y cuernos
    del seor don Diablo,
    protector de las lujurias en la tierra y los infiernos.

            _Osos,
          osos misteriosos,
          yo os dir la cancin
          de vuestra misteriosa evocacin._

      Danzad, osos, oh cofrades, oh poetas;
    id, chafad en las campias los tomillos y violetas,
    y tornad entre las flores del sendero,
    y danzad en el suburbio para el nio y el obrero,
    para el hosco vagabundo de las escabrosas rutas,
    para el plido bandido que reg sangre y espanto,
    y para las prostitutas
    que mastican pan de crimen y de llanto.
    Pues vuestra filosofa
    no seala diferencia ni da halago ni reproche
    a la mstica azucena que adorn el pecho del da,
    o a la lgubre mandrgora de la entraa de la noche.

            _Osos,
          osos misteriosos,
          yo os dir la cancin
          de vuestra misteriosa evocacin._

      Osos ermitaos
    que ponis pavores
    en pastores
    y rebaos;
    el agudo cazador advierte
    que os ponis en cruz ante la muerte,
    o para dar el formidable abrazo
    que ha de exprimir la vida
    contra vuestro regazo;
    vais en dos patas como el adanida,
    es as que he admirado
    vuestro andar de cannigo, o bien de magistrado.
    Con la argolla al hocico sacuds vuestra panza.
    Osos sabios, osos fuertes y cautivos, a la danza!

            _Osos,
          osos misteriosos,
          yo os dir la cancin
          de vuestra misteriosa evocacin._

      Y al pasar un entierro
    os he visto en la senda con la mona y el perro,
    entre el crculo formado por hombres zarrapastrosos.
    Grotescos enterradores
    iban conduciendo el carro de podredumbre y de flores;
    como signo de respeto
    descubranse un mendigo y un soldado.
    El gitano se acord de su amuleto.
    Y t, oso danzarn domesticado,
    se dira que reas como estando en el secreto
    del finado,
    de la losa, de la cruz y el esqueleto.

            _Osos,
          osos misteriosos,
          yo os dir la cancin
          de vuestra misteriosa evocacin._

      Mas no el requiem, ni el oremus, ni el responso del gangoso
    Chantre llegue a vuestro odo,
    sabio y suave oso;
    mas el canto de las zngaras, o la msica del nido,
    o la estrofa del poeta,
    o el ruido de los besos, o el ruido
    del amor errante ardiente en la carreta.

    Bien sabis: la vida es corta,
    y teniendo en vuestras fauces una torta,
    o un panal,
    profesis vuestros principios ms all del Bien y el Mal.

            _Osos,
          osos misteriosos,
          yo os dir la cancin
          de vuestra misteriosa evocacin._




RITMOS NTIMOS

[imagen]

[imagen]

[imagen:

      Mara, en la primavera
                era
    como una divina flor.
]

    MARA, EN LA PRIMAVERA
                  era
    como una divina flor.
    En la primavera estamos,
                  amos
    de la vida y del amor.

      Mara, s la gallarda;
                  arda
    tu corazn sin razn,
    y ten la dicha que espero,
                  pero
    dentro de tu corazn.

      Oh, primaveral Mara!
    Dios
    te diera tantos diamantes
    como los
    amantes
    que te besarn los pies.

      Y despus,
    con muchas cosas supremas,
    un palacio de oro y gemas.
    Y despus ...
    Un prncipe enamorado
    a tu lado,
    para besarte los pies.

      Estupendos pavos reales
    a tus males
    llevarn consolacin,
    y soberanos lebreles
    siempre fieles,
    soarn tu corazn.

      Estatua viva y gallarda,
    por ti arda
    una misteriosa flor.
    Y vibrante y anhelante
    s la amante
    de la vida y del amor.

      Deshjate como rosa.
    S la esposa
    de toda ilusin fugaz,
    pues el tiempo al amor muerde,
    y la ilusin que se pierde
    ya no nos vuelve jams.

      Y as, Mara, s blanca,
    s rosada y s gentil,
    s melodiosa y s franca
    y de maana y de Abril.

      S muy fragante y muy buena,
    parecida a la azucena.
    S apasionada y s fina,
    parecida a la englantina.
    S rosada y orgullosa
    como si fueras la rosa.

      En fin, Mara, s bella,
    s parecida a la estrella;
    toda luz, toda claror.
    Vuela del mundo pequeo,
    s parecida al ensueo
    al ensueo y al amor!




BALADA DE LA BELLA NIA DEL BRASIL

[imagen]

[imagen]

[imagen:

      Es una princesita rosa
    que amara Katy Grenaway.
]

    EXISTE UN PAS ENCANTADO
    donde las horas son tan bellas
    que el tiempo va a paso callado
    sobre diamantes, bajo estrellas.
    Odas, cantares o querellas
    se lanzan al aire sutil
    en gloria de perpetuo Abril,
    pues all la flor preferida
    para m, es Ana Margarida,
    la nia bella del Brasil.

      Dulce, dorada y primorosa,
    infanta de lrico rey,
    Es una princesita rosa
    que amara Katy Grenaway.
    Buscar por la eterna ley
    el pjaro azul de Tyltil,
    si t, oboe, arpa, aafil,
    cuando Aurora a vivir convida,
    adorable a Ana Margarida,
    La nia bella del Brasil.


ENVO

      Princesa en flor, nada en la vida
    hecho de oro, rosa y marfil,
    iguala a esta joya querida:
    La pequea Ana Margarida,
    La nia bella del Brasil!
      Existe un mgico Eldorado
    en donde Amor de rey est,
    donde hay Tijuca y Corcovado,
    y donde canta el sabi.
    El tesoro divino da
    all mil hechizos y mil
    sueos; mas nada tan gentil
    como la flor de alba encendida
    que he visto en Ana Margarida,
    la nica bella del Brasil.




DANZAS GYMNESIANAS

BOLERAS

[imagen]

[imagen]

    DANZAN, DANZAN LOS PAYESES
    las boleras mallorquinas;
    forman sus ochos y eses
    al son de las bandolinas.

      Danzar veo una pareja;
    l danza como los majos;
    ella est toda bermeja
    y tiene los ojos bajos.

      Cantan los msicos alto
    a acompasados compases;
    el bailarn da su salto
    y hay pases y contrapases.

      Otra mujer se aficiona,
    si algo gallarda algo fea,
    y aunque es un poco jamona
    muy bien que se zarandea.

      Luego va una adolescente
    calipigia y de ojo brujo,
    con una cara inocente,
    de hacer pecar a un cartujo.

      Y al vocero sonoro
    ella gira y se gobierna
    con tal cuidado y decoro
    que apenas se ve la pierna.

      La payesita galana
    No mueve, en su fuga arisca,
    el talle, a la gaditana,
    los senos, a la morisca.

      Sino que ella, como el
    compaero payesito,
    desempean el papel
    como quien oficia un rito.

      Se regocija la sala
    cuando hecha rosa y jazmn
    sale una alegre zagala
    con un pays chiquitn.

      A ella en sus vueltas graciosas
    el dulce ritmo la impele,
    y l hace unas raras cosas
    con sus brazos de pelele.

      Los mozos estn gozosos,
    las nias tienen ojeras,
    y hay indicios voluptuosos
    en estas graves boleras.

      Ya no hay buenos feligreses,
    ya no hay beatas Catarinas ...
    Danzan, danzan los payeses
    las boleras mallorquinas.




NDICE


_Pginas_


POEMA DEL OTOO

Dedicatoria: _A Mariano Miguel de Val_                                 7

INTERMEZZO TROPICAL:

I.--Medioda                                                          33

II.--Vesperal                                                         39

III.--Cancin otoal                                                  45

IV.--Raza                                                             53

V.--Cancin                                                           57

VI.--A doa Blanca de Zelaye                                          65

VIII.--A Margarita Debayle                                            69

IX.--En casa del doctor Luis H. Debayle--Toast                        81

VARIA:

Santa Elena de Montenegro                                             89

Gaita galaica                                                        101

A Mistral                                                            105

El clavicordio de la abuela                                          109


OTROS POEMAS

La Cartuja                                                           121

Pequeo poema de carnaval                                            131

Valldemosa                                                           145

Los motivos del lobo                                                 151

La rosa nia                                                         165

La cancin de los osos                                               174

Ritmos ntimos                                                       189

Balada de la bella nia del Brasil                                   197

Danzas gynesianas                                                    205

[imagen: ACABSE DE IMPRIMIR ESTE LIBRO EN MADRID, EN LA
TIPOGRAFA YAGES EL DA III DE JUNIO DEL AO MCMXVIII]











End of Project Gutenberg's Poema del Otoo y otros poemas, by Rubn Daro

*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK POEMA DEL OTOO Y OTROS POEMAS ***

***** This file should be named 51569-8.txt or 51569-8.zip *****
This and all associated files of various formats will be found in:
        http://www.gutenberg.org/5/1/5/6/51569/

Produced by Josep Cols Canals, Chuck Greif and the Online
Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This
file was produced from images generously made available
by The Internet Archive/Canadian Libraries)


Updated editions will replace the previous one--the old editions
will be renamed.

Creating the works from public domain print editions means that no
one owns a United States copyright in these works, so the Foundation
(and you!) can copy and distribute it in the United States without
permission and without paying copyright royalties.  Special rules,
set forth in the General Terms of Use part of this license, apply to
copying and distributing Project Gutenberg-tm electronic works to
protect the PROJECT GUTENBERG-tm concept and trademark.  Project
Gutenberg is a registered trademark, and may not be used if you
charge for the eBooks, unless you receive specific permission.  If you
do not charge anything for copies of this eBook, complying with the
rules is very easy.  You may use this eBook for nearly any purpose
such as creation of derivative works, reports, performances and
research.  They may be modified and printed and given away--you may do
practically ANYTHING with public domain eBooks.  Redistribution is
subject to the trademark license, especially commercial
redistribution.



*** START: FULL LICENSE ***

THE FULL PROJECT GUTENBERG LICENSE
PLEASE READ THIS BEFORE YOU DISTRIBUTE OR USE THIS WORK

To protect the Project Gutenberg-tm mission of promoting the free
distribution of electronic works, by using or distributing this work
(or any other work associated in any way with the phrase "Project
Gutenberg"), you agree to comply with all the terms of the Full Project
Gutenberg-tm License (available with this file or online at
http://gutenberg.org/license).


Section 1.  General Terms of Use and Redistributing Project Gutenberg-tm
electronic works

1.A.  By reading or using any part of this Project Gutenberg-tm
electronic work, you indicate that you have read, understand, agree to
and accept all the terms of this license and intellectual property
(trademark/copyright) agreement.  If you do not agree to abide by all
the terms of this agreement, you must cease using and return or destroy
all copies of Project Gutenberg-tm electronic works in your possession.
If you paid a fee for obtaining a copy of or access to a Project
Gutenberg-tm electronic work and you do not agree to be bound by the
terms of this agreement, you may obtain a refund from the person or
entity to whom you paid the fee as set forth in paragraph 1.E.8.

1.B.  "Project Gutenberg" is a registered trademark.  It may only be
used on or associated in any way with an electronic work by people who
agree to be bound by the terms of this agreement.  There are a few
things that you can do with most Project Gutenberg-tm electronic works
even without complying with the full terms of this agreement.  See
paragraph 1.C below.  There are a lot of things you can do with Project
Gutenberg-tm electronic works if you follow the terms of this agreement
and help preserve free future access to Project Gutenberg-tm electronic
works.  See paragraph 1.E below.

1.C.  The Project Gutenberg Literary Archive Foundation ("the Foundation"
or PGLAF), owns a compilation copyright in the collection of Project
Gutenberg-tm electronic works.  Nearly all the individual works in the
collection are in the public domain in the United States.  If an
individual work is in the public domain in the United States and you are
located in the United States, we do not claim a right to prevent you from
copying, distributing, performing, displaying or creating derivative
works based on the work as long as all references to Project Gutenberg
are removed.  Of course, we hope that you will support the Project
Gutenberg-tm mission of promoting free access to electronic works by
freely sharing Project Gutenberg-tm works in compliance with the terms of
this agreement for keeping the Project Gutenberg-tm name associated with
the work.  You can easily comply with the terms of this agreement by
keeping this work in the same format with its attached full Project
Gutenberg-tm License when you share it without charge with others.

1.D.  The copyright laws of the place where you are located also govern
what you can do with this work.  Copyright laws in most countries are in
a constant state of change.  If you are outside the United States, check
the laws of your country in addition to the terms of this agreement
before downloading, copying, displaying, performing, distributing or
creating derivative works based on this work or any other Project
Gutenberg-tm work.  The Foundation makes no representations concerning
the copyright status of any work in any country outside the United
States.

1.E.  Unless you have removed all references to Project Gutenberg:

1.E.1.  The following sentence, with active links to, or other immediate
access to, the full Project Gutenberg-tm License must appear prominently
whenever any copy of a Project Gutenberg-tm work (any work on which the
phrase "Project Gutenberg" appears, or with which the phrase "Project
Gutenberg" is associated) is accessed, displayed, performed, viewed,
copied or distributed:

This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
almost no restrictions whatsoever.  You may copy it, give it away or
re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included
with this eBook or online at www.gutenberg.org/license

1.E.2.  If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is derived
from the public domain (does not contain a notice indicating that it is
posted with permission of the copyright holder), the work can be copied
and distributed to anyone in the United States without paying any fees
or charges.  If you are redistributing or providing access to a work
with the phrase "Project Gutenberg" associated with or appearing on the
work, you must comply either with the requirements of paragraphs 1.E.1
through 1.E.7 or obtain permission for the use of the work and the
Project Gutenberg-tm trademark as set forth in paragraphs 1.E.8 or
1.E.9.

1.E.3.  If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is posted
with the permission of the copyright holder, your use and distribution
must comply with both paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 and any additional
terms imposed by the copyright holder.  Additional terms will be linked
to the Project Gutenberg-tm License for all works posted with the
permission of the copyright holder found at the beginning of this work.

1.E.4.  Do not unlink or detach or remove the full Project Gutenberg-tm
License terms from this work, or any files containing a part of this
work or any other work associated with Project Gutenberg-tm.

1.E.5.  Do not copy, display, perform, distribute or redistribute this
electronic work, or any part of this electronic work, without
prominently displaying the sentence set forth in paragraph 1.E.1 with
active links or immediate access to the full terms of the Project
Gutenberg-tm License.

1.E.6.  You may convert to and distribute this work in any binary,
compressed, marked up, nonproprietary or proprietary form, including any
word processing or hypertext form.  However, if you provide access to or
distribute copies of a Project Gutenberg-tm work in a format other than
"Plain Vanilla ASCII" or other format used in the official version
posted on the official Project Gutenberg-tm web site (www.gutenberg.org),
you must, at no additional cost, fee or expense to the user, provide a
copy, a means of exporting a copy, or a means of obtaining a copy upon
request, of the work in its original "Plain Vanilla ASCII" or other
form.  Any alternate format must include the full Project Gutenberg-tm
License as specified in paragraph 1.E.1.

1.E.7.  Do not charge a fee for access to, viewing, displaying,
performing, copying or distributing any Project Gutenberg-tm works
unless you comply with paragraph 1.E.8 or 1.E.9.

1.E.8.  You may charge a reasonable fee for copies of or providing
access to or distributing Project Gutenberg-tm electronic works provided
that

- You pay a royalty fee of 20% of the gross profits you derive from
     the use of Project Gutenberg-tm works calculated using the method
     you already use to calculate your applicable taxes.  The fee is
     owed to the owner of the Project Gutenberg-tm trademark, but he
     has agreed to donate royalties under this paragraph to the
     Project Gutenberg Literary Archive Foundation.  Royalty payments
     must be paid within 60 days following each date on which you
     prepare (or are legally required to prepare) your periodic tax
     returns.  Royalty payments should be clearly marked as such and
     sent to the Project Gutenberg Literary Archive Foundation at the
     address specified in Section 4, "Information about donations to
     the Project Gutenberg Literary Archive Foundation."

- You provide a full refund of any money paid by a user who notifies
     you in writing (or by e-mail) within 30 days of receipt that s/he
     does not agree to the terms of the full Project Gutenberg-tm
     License.  You must require such a user to return or
     destroy all copies of the works possessed in a physical medium
     and discontinue all use of and all access to other copies of
     Project Gutenberg-tm works.

- You provide, in accordance with paragraph 1.F.3, a full refund of any
     money paid for a work or a replacement copy, if a defect in the
     electronic work is discovered and reported to you within 90 days
     of receipt of the work.

- You comply with all other terms of this agreement for free
     distribution of Project Gutenberg-tm works.

1.E.9.  If you wish to charge a fee or distribute a Project Gutenberg-tm
electronic work or group of works on different terms than are set
forth in this agreement, you must obtain permission in writing from
both the Project Gutenberg Literary Archive Foundation and Michael
Hart, the owner of the Project Gutenberg-tm trademark.  Contact the
Foundation as set forth in Section 3 below.

1.F.

1.F.1.  Project Gutenberg volunteers and employees expend considerable
effort to identify, do copyright research on, transcribe and proofread
public domain works in creating the Project Gutenberg-tm
collection.  Despite these efforts, Project Gutenberg-tm electronic
works, and the medium on which they may be stored, may contain
"Defects," such as, but not limited to, incomplete, inaccurate or
corrupt data, transcription errors, a copyright or other intellectual
property infringement, a defective or damaged disk or other medium, a
computer virus, or computer codes that damage or cannot be read by
your equipment.

1.F.2.  LIMITED WARRANTY, DISCLAIMER OF DAMAGES - Except for the "Right
of Replacement or Refund" described in paragraph 1.F.3, the Project
Gutenberg Literary Archive Foundation, the owner of the Project
Gutenberg-tm trademark, and any other party distributing a Project
Gutenberg-tm electronic work under this agreement, disclaim all
liability to you for damages, costs and expenses, including legal
fees.  YOU AGREE THAT YOU HAVE NO REMEDIES FOR NEGLIGENCE, STRICT
LIABILITY, BREACH OF WARRANTY OR BREACH OF CONTRACT EXCEPT THOSE
PROVIDED IN PARAGRAPH 1.F.3.  YOU AGREE THAT THE FOUNDATION, THE
TRADEMARK OWNER, AND ANY DISTRIBUTOR UNDER THIS AGREEMENT WILL NOT BE
LIABLE TO YOU FOR ACTUAL, DIRECT, INDIRECT, CONSEQUENTIAL, PUNITIVE OR
INCIDENTAL DAMAGES EVEN IF YOU GIVE NOTICE OF THE POSSIBILITY OF SUCH
DAMAGE.

1.F.3.  LIMITED RIGHT OF REPLACEMENT OR REFUND - If you discover a
defect in this electronic work within 90 days of receiving it, you can
receive a refund of the money (if any) you paid for it by sending a
written explanation to the person you received the work from.  If you
received the work on a physical medium, you must return the medium with
your written explanation.  The person or entity that provided you with
the defective work may elect to provide a replacement copy in lieu of a
refund.  If you received the work electronically, the person or entity
providing it to you may choose to give you a second opportunity to
receive the work electronically in lieu of a refund.  If the second copy
is also defective, you may demand a refund in writing without further
opportunities to fix the problem.

1.F.4.  Except for the limited right of replacement or refund set forth
in paragraph 1.F.3, this work is provided to you 'AS-IS' WITH NO OTHER
WARRANTIES OF ANY KIND, EXPRESS OR IMPLIED, INCLUDING BUT NOT LIMITED TO
WARRANTIES OF MERCHANTABILITY OR FITNESS FOR ANY PURPOSE.

1.F.5.  Some states do not allow disclaimers of certain implied
warranties or the exclusion or limitation of certain types of damages.
If any disclaimer or limitation set forth in this agreement violates the
law of the state applicable to this agreement, the agreement shall be
interpreted to make the maximum disclaimer or limitation permitted by
the applicable state law.  The invalidity or unenforceability of any
provision of this agreement shall not void the remaining provisions.

1.F.6.  INDEMNITY - You agree to indemnify and hold the Foundation, the
trademark owner, any agent or employee of the Foundation, anyone
providing copies of Project Gutenberg-tm electronic works in accordance
with this agreement, and any volunteers associated with the production,
promotion and distribution of Project Gutenberg-tm electronic works,
harmless from all liability, costs and expenses, including legal fees,
that arise directly or indirectly from any of the following which you do
or cause to occur: (a) distribution of this or any Project Gutenberg-tm
work, (b) alteration, modification, or additions or deletions to any
Project Gutenberg-tm work, and (c) any Defect you cause.


Section  2.  Information about the Mission of Project Gutenberg-tm

Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of
electronic works in formats readable by the widest variety of computers
including obsolete, old, middle-aged and new computers.  It exists
because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from
people in all walks of life.

Volunteers and financial support to provide volunteers with the
assistance they need, are critical to reaching Project Gutenberg-tm's
goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will
remain freely available for generations to come.  In 2001, the Project
Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations.
To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4
and the Foundation web page at http://www.pglaf.org.


Section 3.  Information about the Project Gutenberg Literary Archive
Foundation

The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit
501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
Revenue Service.  The Foundation's EIN or federal tax identification
number is 64-6221541.  Its 501(c)(3) letter is posted at
http://pglaf.org/fundraising.  Contributions to the Project Gutenberg
Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent
permitted by U.S. federal laws and your state's laws.

The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S.
Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered
throughout numerous locations.  Its business office is located at
809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email
business@pglaf.org.  Email contact links and up to date contact
information can be found at the Foundation's web site and official
page at http://pglaf.org

For additional contact information:
     Dr. Gregory B. Newby
     Chief Executive and Director
     gbnewby@pglaf.org


Section 4.  Information about Donations to the Project Gutenberg
Literary Archive Foundation

Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide
spread public support and donations to carry out its mission of
increasing the number of public domain and licensed works that can be
freely distributed in machine readable form accessible by the widest
array of equipment including outdated equipment.  Many small donations
($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
status with the IRS.

The Foundation is committed to complying with the laws regulating
charities and charitable donations in all 50 states of the United
States.  Compliance requirements are not uniform and it takes a
considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
with these requirements.  We do not solicit donations in locations
where we have not received written confirmation of compliance.  To
SEND DONATIONS or determine the status of compliance for any
particular state visit http://pglaf.org

While we cannot and do not solicit contributions from states where we
have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
against accepting unsolicited donations from donors in such states who
approach us with offers to donate.

International donations are gratefully accepted, but we cannot make
any statements concerning tax treatment of donations received from
outside the United States.  U.S. laws alone swamp our small staff.

Please check the Project Gutenberg Web pages for current donation
methods and addresses.  Donations are accepted in a number of other
ways including checks, online payments and credit card donations.
To donate, please visit: http://pglaf.org/donate


Section 5.  General Information About Project Gutenberg-tm electronic
works.

Professor Michael S. Hart is the originator of the Project Gutenberg-tm
concept of a library of electronic works that could be freely shared
with anyone.  For thirty years, he produced and distributed Project
Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of volunteer support.


Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
editions, all of which are confirmed as Public Domain in the U.S.
unless a copyright notice is included.  Thus, we do not necessarily
keep eBooks in compliance with any particular paper edition.


Most people start at our Web site which has the main PG search facility:

     http://www.gutenberg.org

This Web site includes information about Project Gutenberg-tm,
including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to
subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks.
